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Columna Felipe Joui: Automovilismo amateur: ¿ilegal o fundamental?

Texto Felipe Joui

Hace un tiempo se viene dando un debate, sobre todo en las redes y que podríamos decir que tuvo su expresión más mediática en el cruce de declaraciones entre Eliseo Salazar y la Federación de Automovilismo (FADECH), encabezada por Mauricio Melo. Parte de la molestia de pilotos, productores y simpatizantes, son las restricciones y control sobre la actividad automovilística, en relación al libre uso de autos de calle o participación en cierto tipo de eventos.

En otros países con un automovilismo desarrollado, el uso de autos de calle en circuitos, con protocolos y medidas de seguridad es algo cotidiano y normal. Los autos deportivos son desarrollados para ser utiilizados con un uso distinto a solo las exigencias que impone la calle, por algo tienen componentes de mayor performance.

La seguridad es el tema que mayormente le preocupa a nuestra federación y está bien ya que es parte de su rol como promotor de la actividad motor en el país. Pero es aquí donde comienza la polémica ya que se adopta un rol fiscalizador que es lo que molesta a productores y usuarios (que también podemos llamar pilotos) y se ha creado una división de eventos federados y no federados, donde los primeros serían los “profesionales” y los segundos, a ojos de la federación, no profesionales (por no contar con la venia de la federación o por tratarse de pilotos no federados)

Si hacemos un símil con el futbol podríamos mencionar las pichangas de barrio con todas sus deficiencias si comparamos con un futbol profesional, infraestructura, (canchas de tierra, estadios) indumentaria, algunos sin arbitro, en fin. Pero esta actividad es fundamental para alimentar la actividad llamada “profesional” no solo en jugadores si no que acercando la actividad y deporte a la gente, creando una cultura en torno a este.

Los llamados Trackday o días de pista donde autos de calle pueden probar tanto las habilidades del conductor, como las reales prestaciones del auto en un ambiente controlado y “seguro” (sin peatones, semáforos, lomos de toro, límites de velocidad, etc). La seguridad es un tema clave que define la permanencia de la actividad en el tiempo y no que se satanice como se ha hecho en nuestro país. Si es por profesionalizar la actividad, hemos visto muchos avances en esta materia en estos eventos, desde la utilización de banderilleros, extintores, ambulancia, radios, toma de tempo entre otros que hablan de una producción bastante profesional (los que tienen estos elementos) o muy cercana a ello.

Sin duda falta educación en procedimientos y protocolos en seguridad que es donde creo que podría estar el real rol de la federación, en capacitar y certificar productores de eventos automotrices, tanto deportivos como de la industria automotriz. Son estas actividades as que nutren y acercan a nuevas personas al automovilismo, desde amigos o familiares que acompañan a los que corren en sus autos, hasta el que pasa por el proceso de potenciar un auto de calle y darse cuenta que es mejor meterse a una categoría y correr 100% pista. Pero esto último es un proceso que requiere de los Trackdays.

De todo esto creo importante redefinir el rol de la federación y que tenga uno activo en la promoción y educación o capacitación para el correcto desarrollo de actividades deportivas y recreativas, federadas o no federadas. Y que los usuarios y productores le tomen el peso y la importancia de profesionalizar la actividad “amateur”, o no federada.

About Author

Mauricio Carvallo

Periodista de profesión, obsesionado por los autos, de corazón. Experto en pistear como campeón. Ahora al volante de @UHPMagazine

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