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¿Se parece un auto de carreras a uno de calle? definitivamente no

Con la aparición constante de superautos y de hypercars, desviamos nuestra atención del mundo de las carreras, para creer firmemente que estos bellos y costosos modelos son insuperables. Pero siendo realistas, en términos deportivos (o dinámicos si queremos diferenciarlo), un auto de carreras siempre hará ver a un auto de calle, por costoso y potente que sea, como un mero juguete.

Puede sonar extremo y hasta tajante, pero no está alejado de la realidad. Aunque a muchos les duela, los autos de carrera siempre existitrán en un universo paralelo, aunque haya similitudes, hablar de autos de calle y de carrera, serán eternamente temas distintos.

¿Cómo justificamos esta severa afirmación?

Vayamos a lo técnico.

Un auto de carreras está pensado para rendir al máximo en un ambiente controlado (pista – autódromo) y a velocidades muy lejos de las legales; todo se diseña y se modifica pensando en ganar. Por el contrario, un auto de calle debe estar listo para una variedad enorme de situaciones y ambientes, debe estar diseñado y pensado para ahorrar, ser cómodo y para servir en varios propósitos, además de cumplir muchas normas internacionales.

24h Daytona 2017

Fuera del apartado conceptual, en lo preciso y técnico, pondremos algunos parámetros muy ejemplificadores.

  • Suspensión
    Se modifica para evitar el balanceo del auto al doblar, una de sus principales funciones es mantener la rueda pegada al piso y no para hacer un viaje cómodo. Su funcionamiento es tan fino, que normalmente se adapta a la temperatura ambiente y a las características de la pista.
    La performance de una suspensión de carreras, hace que sean completamente inutilizables en la calle, es muy probable que termine rota o con desgaste excesivo, además de volver locos a sus ocupantes.
  • Alineación
    Es uno de los temas más importantes en las carreras, la alineación va a determinar muchos comportamientos del auto en pista, la forma de frenar y entrar en las curvas, si subvira o sobrevira, etc. La alineación se piensa para tener la máxima adherencia, por lo que las cifras de cámber utilizadas, harían que un auto de calle fuera termendamente incómodo de manejar, en la calle un automovil con alineación de carreras no mantendría trayectorias, los cambios de pavimento harian variar la dirección en cada cuadra, los neumáticos durarían algunos meses y finalmente, con cualquier caida en hoyo o bache podría hacer que ésta se perdiera con mucha facilidad.
  • Frenos
    Como los frenos en una carrera trabajan de forma constante, los componentes deben comportarse bien a altas temperaturas, de ésta manera a los ingenieros no les importa si los frenos no funcionan en frío, el principal objetivo es que los frenos mantengan una máxima performance a la más alta temperatura posible. Los frenos de carrera en un auto de calle, serían potencialmente peligrosos, ya que como no hay altas velocidades, los frenos difícilmente tomen temperatura y es un hecho que en frío, funcionarán peor que los frenos tradicionales de un auto de calle.
  • Si los tres primeros apartados no son suficientes razones, a grandes rasgos debemos agregar que la concepción de un motor de competición, no se relaciona con lo que se necesita en un auto de uso común, así como también el embrague, caja de cambios, electrónica y una larga lista de componentes.

Con todo esto, no es muy difícil entender que un auto de competición con 400 caballos, tiene lo suficiente como para volarte la cabeza, aunque hayas conducido y experimentado autos de calle con el doble de potencia.

Por último, más que lo técnico, hay un ítem intangible, que es la sensación transmitida, la violencia, exigencia física y psíquica que presenta un automóvil de competición: siempre será decenas de veces mayor a las de cualquier auto fabricado para recorrer las calles del mundo.

Siempre un automóvil de calle se podrá dinamizar, pero hay una línea bastante clara que los diferencia de los autos de carrera, y es que cuando la intentas cruzar, todo lo que he escrito te hará sentido: son mundos incompatibles.