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Walo Frías: El paralelismo entre conducir un vehículo y conducirnos en la vida

Tomar la decisión de subirnos al auto, se puede comparar a la decisión de tomar el control de nuestras vidas. Ya al abrir la puerta y observar el interior, es como el momento previo al gran paso frente a la vida. En el vehículo se recomienda hacer un chequeo a nuestros instrumentos y condiciones del vehículo que luego conduciremos. Para entrar en la vida deberemos poner sobre la mesa lo que se nos entregó como educación durante el colegio, universidad y en nuestros hogares. Si falta algo, lo más probable es que no tengamos idea de lo que falta hasta que realmente lo necesitemos.

Lo siguiente es aprender a usar correctamente las herramientas de las que disponemos, leer los instrumentos y usar los mandos para empezar a conducir. En nuestras vidas nosotros usamos una serie de herramientas de comunicación hacia los otros, en ciertos casos hay que hacer notar a quienes nos rodean lo que haremos y para eso es esencial la comunicación. También debemos estar atentos a las señales que los demás nos dan, ya sea en la vida como en la conducción.

Al manejar un vehículo nos comunicamos con los demás por medio de las luces de los autos. Las exteriores para comunicarnos con los que están en rededor nuestro. Las luces interiores, principalmente las del tablero, para saber si todo esta bien con los sistemas del vehículo. Con la practica estas tareas se hacen más sencillas, lo importante es no dejar de seguir las acciones rutinarias, reglas, que la conducción requiere porque ahora ya nos creemos expertos. Eso se conoce como exceso de confianza y caer en este estado, es el preámbulo justo para que se desate la tragedia. Típico estado de la adolescencia.

Hay que conectarse con el auto como debemos conectarnos con la vida. A través del asiento uno se conecta con el auto, se hace necesario saber que con un asiento blando perdemos el contacto con la realidad. Lo mejor es un asiento durillo, como una buena butaca de cine para no quedarte dormido y perderte la película porque el asiento te sumió en el sueño.

Manejo

Idealmente nuestro asiento debe avisarnos de como esta moviéndose nuestro entorno, mantenernos conectados con el camino y así poder actuar según sus irregularidades. Esas irregularidades pueden mudar de negativo a algo que podremos disfrutar si aprendemos a leer bien nuestra ruta. Un resalto asusta hasta que aprendes a pasarlo. La forma de conectarnos con la vida claramente no es sentados en un sillón, es dejando abiertos los sentidos a todo lo que pasa alrededor.

La vista es uno de los sentidos que debemos educar al conducir, estando atentos a nuestro foco y nuestro campo visual. Tengamos claro que al frente se enfoca nuestra vista, y la atención hay que ponerla en el campo visual. Lo q esta al frente lo veremos si o si, pero lo que esta en nuestro campo visual es algo que solo veremos si prestamos la atención suficiente. Así como en la vida nos resulta fácil ver lo que ocurre frente a nosotros, si no prestamos atención a lo que esta viniendo y entrando al campo visual esto nos sorprenderá.

Actuar según lo que percibimos nos sirve para anticiparnos y reaccionar a tiempo. La sorpresa es nuestra enemiga en la vida como en las calles al conducir un vehículo. Por eso que es tan importante avisar nuestros movimientos con las luces exteriores al conducir.
De igual modo uno debiera comunicar la toma de decisiones en la vida, pero, ¿cual es el problema de avisar lo q haremos?. Haciéndolo no nos exponemos ni a los demás a situaciones incómodas y peligrosas.

¿Y que ocurre con la luz delantera? ¿como usarla?. Creo que lo más claro al respecto es que se use según haga falta. La luz baja. Se usa para que nos ilumine el camino sin molestar a otros cuando la luz natural se va. La luz alta cuando la visibilidad es muy baja o cuando hay que hacer que otros reaccionen. Nunca cuando hay neblina, para eso están los neblineros. En la vida tratemos de brillar pero sin asustar, molestar u opacar a nadie. Incluso en ocasiones dispongámonos a prestar algo de luz para alumbrar el camino a otros. Atropellar no es avanzar. Respetar las reglas es lo que sirve para avanzar y generar flujo, hay que entender que generándolo es como avanzamos. Somos parte de una comunidad y avanzar en solitario no es avanzar pues sin referentes u oponentes, se pierde la motivación sana de avanzar.

About Author

Mauricio Carvallo

Periodista de profesión, obsesionado por los autos, de corazón. Experto en pistear como campeón. Ahora al volante de @UHPMagazine